Nací como Anna Altés, un ser en constante movimiento que aprendió el lenguaje de la danza para habitar el mundo. En mi madurez, un poeta me nombró Alaya, the Wolf Mother, reconociendo en mí la fuerza instintiva, mi conexión con la naturaleza y el deseo de cuidar la colectividad que atraviesa mi camino artístico.
Soy bailarina contemporánea, creadora e intérprete, y también gestora cultural y facilitadora de procesos de movimiento. Desde la creación de LabCultural Barcelona, una asociación artística sin ánimo de lucro, impulso proyectos que integran arte transdisciplinar y el pensamiento crítico, explorando el cuerpo como territorio de memoria y empoderamiento.
Mi práctica se mueve entre la escena, la cámara y la comunidad, combinando lo físico y lo simbólico, lo personal y lo colectivo. Mi gran inspiración es la naturaleza y las historias que habitan en cada cuerpo y los diferentes territorios que habitan.












